De siete a ocho

images

Un café sin fe.

Una boca sin sonrisa es una casa sin luz.

El mundo va acelerado mirando el reloj.

Hace falta encontrar tiempo para perderlo, para dejarse llevar, por vivir el momento  y saberlo disfrutar sin pensar en el siguiente instante.

Deberíamos marcar en el calendario: de siete a ocho, no estoy para rings de teléfonos, tampoco para televisores que intentan hipnotizar.

De siete a ocho estoy desconectada. Tan solo estoy por y para las personas que quiero y me quieren con sinceridad. Quienes rien sin sentido conmigo, quienes lloran el dolor y lo comparten.

También son los mismos que se enfadan con el mundo y se desquitan de su enojo con la mejor de las medicinas: besos y abrazos como poco tres veces al día o una vez al día pero en dosis muy altas.

 

2 comentarios en “De siete a ocho

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s